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Las alarmas: la puerta de las telecos hacia el hogar digital

Las alarmas: la puerta de las telecos hacia el hogar digital



Según estimaciones de la Asociación Española de Empresas de Seguridad (AES), el mercado de alarmas registra crecimientos anuales superiores al 10% – MOVISTAR

 

Las principales operadoras de telecomunicaciones en España aceleran la competición por hacerse con una parte sustancial del mercado de alarmas para el hogar, que según estimaciones de la Asociación Española de Empresas de Seguridad (AES), registra crecimientos anuales superiores al 10%. En los últimos días, a Movistar Prosegur Alarmas -que comenzó a funcionar en marzo de este año- le han surgido dos competidores: Vodafone – Securitas Direct y MásMóvil – SICOR (El Corte Inglés). Mientras, fuentes de Orange– que entró en este negocio en 2017 – apuntan a ABC que «están analizando opciones para replantear el servicio».

Las propuestas de Vodafone y MásMóvil vienen a sumarse a la «joint venture» de Telefónica y Prosegur, que tras un inicio complejo marcado por el primer confinamiento, entre junio y septiembre acumuló 34.000 altas de instalaciones. Tres veces más que en el mismo periodo de 2019 y cuya oferta aportó novedades respecto a «modus operandi» más tradicionales en esta actividad: no hay cuota de entrada ni exigencia de permanencia. Todo ello, potenciado por las más de 1.000 tiendas físicas de Movistar.

Por su parte, Vodafone anunciaba un «acuerdo comercial de colaboración» con Securitas Direct el pasado 12 de noviembre por el que la operadora británica pone a disposición de sus clientes – tanto en sus establecimientos físicos como en su tienda online- los productos de este gigante de la seguridad, especialmente las alarmas. Al respecto, Securitas -con 1,3 millones de clientes en España- asume el resto de la operativa: el estudio de seguridad, la instalación, el mantenimiento y la atención 24/7.

En paralelo, hace apenas unos días, MásMóvil – ahora controlada por los fondos de inversión KKR, Cinven y Providence- decidía lanzarse al ruedo en alianza con SICOR, la nueva división de servicios integrales del Grupo El Corte Inglés (ECI) nacida tras la compra en julio de la empresa de seguridad Mega2. 

La compañía hacía labores de seguridad en los centros de ECI. En concreto, MásMóvil y SICOR prevén sacar próximamente un servicio de alarma para el hogar «conectada con la policía y gestionada en remoto, a través de una aplicación en el móvil sencilla e intuitiva», apuntaba el comunicado.

Todo ello, en un mercado jugoso, en el que según el representante de AES y director general de Tecnología de Prosegur Seguridad Manuel Rodríguez Reguero, «España cuenta con una penetración relativamente baja» de alarmas para hogar o pequeños negocios, lejos de más del 20% de Estados Unidos que casi duplica la tasa española.

Para Visiotech, líder mayorista del sector en España y Europa, la entrada de las telecos en este mercado era «algo esperado desde hace años» ante la mayor demanda de alarmas para pisos y las novedades tecnológicas. Al respecto, desde esta compañía española, apuntan que este año se registró un pico importante de demanda antes del verano, tras finalizar el confinamiento. Lo que atribuyen «a la sensación creciente de inseguridad». En la actualidad, añaden «lo más demandado, son las alarmas y las cámaras de vigilancia». 

Domótica y fidelización del cliente

Los movimientos de Telefónica, Vodafone, MásMóvil y, quizás, Orange miran a más largo plazo: las alarmas pueden convertirse en la llave hacia el denominado «hogar digital». Es decir, hacia el internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés) que impulsa el despliegue del 5G y permitirá gestionar la climatización de nuestra vivienda, por ejemplo. Una apuesta de futuro que, en palabras del profesor de Esade, Xavier Busquets, forma parte de la «estrategia clásica» de las telecos «de incorporar más servicios a la misma infraestructura». Para este experto, es «el primer paso hacia el hogar conectado», apunta. En una línea similar habla Alberto de Torres, profesor en ESIC y CEO de Nektiu: «La idea es entrar en verticales donde el producto más importante es el IoT como la telemedicina».

En su opinión, queda todo por hacer en domótica a la espera de la eclosión del 5G: «El porcentaje de casas que tienen alarma es muy superior al de las casas domotizadas», apunta este experto quien añade que estamos ante una forma de fidelización. «Cuando tengas domótica habrá más elementos o servicios y cambiar de operador va a costar más», concluye De Torres.

Sin embargo, a decir de expertos como Busquets, este negocio se enfrenta a limitaciones como el coste de los sensores y los modelos de negocio y cooperativos que deberán ponerse en marcha. «Las empresas deberán hacer un análisis detallado del coste – beneficio de la tecnología y su aportación de valor», apunta el profesor de Esade.

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Los desafíos de la industria 4.0

Los desafíos de la industria 4.0



Se conoce como Industria 4.0 a la también llamada cuarta revolución industrial. Se trata de la evolución natural de la producción industrial y en cadena. En este caso, la fabricación se ve directamente interpelada por la automatización, el big data y los procesos de aprendizaje automático de la inteligencia artificial.

Estamos hablando de un concepto nacido en 2011 en Alemania, fruto de un grupo de trabajo que incluía políticos, empresarios e investigadores universitarios en la búsqueda de una mejor competitividad de la industria alemana. Posteriormente, este concepto se ha traslado al resto del mundo, siendo utilizado por gobiernos, empresas y el mundo académico.

La diferencia más notable entre la Industria 4.0 y la tercera revolución industrial es la automatización inteligente de los procesos. Esto se produce gracias a la introducción de tecnologías de producción en masa flexibles y personalizadas.

Estamos hablando de sistemas productivos funcionando con máquinas, que operarán de manera independiente o, que cooperarán con los operarios u otras máquinas, para crear un sistema de producción orientado al cliente en constante evolución.

La máquina se convierte en una entidad independiente que recopila datos, los analiza, se autoalimenta, asesora y pilota la fábrica de forma autónoma.

En definitiva, gracias a la autorregulación en tiempo real, los operarios pasarán a comunicarse con las computadoras en lugar de simplemente operarlas.

Eduardo Fierro, fundador y CEO de Newen y colaborador del MIK (Mondragon Innovation & Knowledge) en el área de Industry 4.0. y nuevos negocios, destaca la importancia de que las empresas empiecen a desarrollar una visión integral de cómo gestionarán sus negocios en el futuro: “Para aprovechar la ola de oportunidades que proporcionarán las tecnologías 4.0., las empresas deben entender su rol potencial, sus factores clave de éxito y los dominios tecnológicos en los que deben operar. También deben evolucionar los modelos operativos, tecnologías y habilidades, al mismo tiempo que desarrollan un nuevo enfoque de ecosistema y capitalizan en sus socios las fortalezas complementarias”.

los desafios

¿Cómo se comunicarán las máquinas?

Los rápidos cambios en las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) han roto los límites entre la realidad virtual y el mundo real. La idea detrás de la Industria 4.0 es crear una red, en la que las máquinas, dispositivos y sistemas puedan comunicarse entre sí, llamada Internet de las Cosas (IoT) y con personas, llamada Internet de las Personas (IoP).

Las máquinas podrán crear lo que conocemos como sistema de producción ciberfísico (CPPS). De esta forma, las industrias integran el mundo real en el virtual, permitiéndoles recopilar datos en vivo, analizarlos e incluso tomar decisiones basadas en ellos. 

Principios de diseño de la industria 4.0

Los principios de diseño permiten a los fabricantes investigar una posible transformación a las tecnologías de la Industria 4.0. Estos los más importantes:

Interoperabilidad

Los objetos, las máquinas y las personas necesitan poder comunicarse a través del Internet de las Cosas y el Internet de las Personas. Este es el principio esencial para hacer que verdaderamente una fábrica sea inteligente. Los CPPS (sistemas de producción ciberfísico) deben poder simular y crear una copia virtual del mundo real.

Virtualización

Los CPPS también deben poder supervisar los objetos existentes en el entorno circundante. Estamos hablando de un modelo productivo, en el que convive el mundo virtual con el mundo real, que es donde se ubican estos CPPS.

Descentralización

La capacidad de los CPS para trabajar de forma independiente hace que deban estar descentralizados. De esta forma, se resolverán los problemas en cada caso y los productos serán personalizados. Esto también crea un entorno más flexible para la producción.

Capacidad en tiempo real

Una fábrica inteligente debe poder recopilar datos en tiempo real, almacenarlos, analizarlos y tomar decisiones de acuerdo con los nuevos hallazgos. Esto no solo se limita a cómo se vende el producto y la necesidad de stock, sino también a incidencias en los procesos de fabricación, como el fallo de una máquina en la línea de producción. Los objetos inteligentes deben poder identificar el defecto y volver a delegar tareas en otras máquinas operativas. Esto también contribuye a la flexibilidad y a la optimización de la producción.

Orientación al servicio

La producción debe estar orientada al cliente. Las personas y los dispositivos inteligentes deben poder conectarse de manera eficiente, a través de Internet de Servicios para crear productos basados ​​en las especificaciones del cliente.

Modularidad

En un mercado dinámico, la capacidad de una fábrica inteligente para adaptarse a un nuevo mercado es esencial. En un caso típico, probablemente se necesitaría una semana para que una empresa promedio estudie el mercado y modifique su producción en consecuencia. Por otro lado, las fábricas inteligentes deben poder adaptarse de manera rápida y sin problemas a los cambios estacionales y las tendencias del mercado.

Ventajas de la industria 4.0

Optimización

Una fábrica inteligente que contiene cientos o incluso miles de dispositivos inteligentes, que pueden autorregular la producción, dará lugar a un tiempo de inactividad casi nulo.

Personalización

La creación de un mercado flexible orientado al cliente ayudará a satisfacer las necesidades de producción de manera rápida y automática. Los fabricantes no tendrán que comunicarse internamente (en empresas y fábricas) y externamente (a los clientes). De esta manera, se acelerarán los procesos de producción y entrega.

Desafíos de la industria 4.0

Ciberserguridad

El aspecto más desafiante de la implementación de la industria 4.0 es el riesgo de seguridad en las tecnologías de la información. La integración online permitirá la posibilidad de brechas en la seguridad y fugas de datos. Igualmente, el robo cibernético se prevé como otro potencial problema.

Para José Acebrón, ingeniero de telecomunicaciones, con amplia experiencia en tecnologías IT, ciberseguridad IT y OT «la industria 4.0 se va a basar, entre otros pilares, en la hiperconectividad y la interacción del mundo lógico (digital) con el mundo físico.  Esto hace que la ciberseguridad cobre un papel fundamental.

Aparte de potenciales fugas o robos de información, estamos hablando de efectos físicos de los ciberataques, que pueden afectar a la seguridad de personas, bienes e infraestructuras esenciales y críticas.

En el momento actual, gran parte de la industria e infraestructuras no está adecuadamente preparada para realizar esta hiperconectividad sin aumentar considerablemente su exposición a ciberataques. Pero la demanda del negocio, la presión de la competencia, los nuevos modelos de negocio y el propio cambio tecnológico de los clientes, urge a que esta digitalización asociada a la Industria 4.0 avance rápidamente.

Por todo ello, será fundamental securizar las infraestructuras, los entornos OT y los entornos industriales en los próximos años para poder dar un salto ciberseguro al mundo hiperconectado de la Industria 4.0.

Existen recomendaciones, como IEC62443/ISA99 y otras sectoriales que pueden ayudar a ir recorriendo este camino.

La ciberseguridad tanto IT como OT va a ser así uno de los grandes habilitadores de esta Industria 4.0.»

Capital

Tal transformación requerirá una gran inversión en nuevas tecnologías, que enajena a las empresas más pequeñas y penalizará en el futuro su participación en el mercado.

Empleo

Aunque todavía es pronto para especular sobre las condiciones de empleo con la adopción de la Industria 4.0 a nivel mundial, es seguro decir que los trabajadores necesitarán adquirir habilidades diferentes o un conjunto de habilidades completamente nuevo. Además, la mecanización de muchos puestos generará una menor demanda de mano de obra no cualificada.

Privacidad

En una industria tan interconectada, los productores necesitan recopilar y analizar datos. Para el cliente, esto podría parecer una amenaza para su privacidad. También las empresas pequeñas o grandes, que no han compartido sus datos en el pasado, tendrán que trabajar para lograr un entorno más transparente.

Convergencia tecnológica

Para Alberto de Torres, CEO de Nektiu, el internet de las cosas (IoT), la inteligencia artificial (IA) y el blockchain crearan un ecosistema inteligente de negocios.

“La convergencia de las tecnologías va a permitir la creación de un nuevo ecosistema de relaciones, habilitando una eficiente colaboración en productividad, core de la industria 4.0.  Este ecosistema permitirá un intercambio digital de información, con una integración perfecta con los sistemas empresariales, altamente conectado con las personas, sistemas y cosas (IoT) con identidades digitales y ciberseguridad. Permitiendo optimizar los procesos de negocio, aprendiendo a responder a situaciones diferentes e inesperadas de una manera más eficiente (IA). Y con la confianza que ofrece una única fuente de verdad relacionada con la trazabilidad de los bienes, a través de la cadena de suministro, con un archivo de todas las interacciones digitales (blockchain).

La fuerza del trabajo del futuro

La Industria 4.0 tiene mucho que prometer cuando se trata de ingresos, inversiones y avances tecnológicos, pero el empleo sigue siendo uno de los aspectos más misteriosos de la nueva revolución industrial.

Estas son las áreas o actividades, que sufrirán modificaciones en la oferta y demanda de determinados puestos, dando lugar a la desaparición de determinados perfiles laborales y al aumento de demanda de nuevos empleos, con un mayor futuro en el nuevo ecosistema industrial:

Control de calidad basado en Big Data

En términos de ingeniería, el control de calidad apunta a reducir la inevitable variación entre una pieza producida y la siguiente. El control de calidad depende, en gran medida, de los métodos estadísticos para mostrar si una característica específica de un producto (como la dimensión o la composición) está cambiando a lo largo de una cadena de producción.

Por supuesto, dicho proceso de la recopilación de datos históricos o en tiempo real con respecto al producto. Sin embargo, dado que la Industria 4.0 se basará en big data, la necesidad de control de calidad disminuirá. Por otro lado, la demanda de científicos de big data aumentará.

El ingeniero industrial y especialista en Calidad Total José Luis Prieto considera, que las nuevas tecnologías de la Industria 4.0 han facilitado la incorporación de sensores, como los de tipo óptico (scanner laser), a los elementos de medida empleados en las líneas de producción. Esto ha permitido extender el control de calidad más allá de los lotes, hasta alcanzar el 100% de la fabricación.

“A través de ellos y, en tiempo real, se dispone de información acerca de la capacidad del proceso de producción. Así se puede reducir la variabilidad del citado proceso y disminuir las tolerancias, integrando las fases de diseño, producción y control”, añade el experto.

Producción asistida por robot

La base completa de la nueva industria se basa en que los dispositivos inteligentes pueden interactuar con el entorno circundante. Esto significa que los trabajadores que asisten en la producción serán despedidos y reemplazados por dispositivos inteligentes equipados con cámaras, sensores y actuadores que pueden identificar el producto y luego entregar los cambios necesarios para ello. En consecuencia, la demanda de dichos trabajadores disminuirá y será reemplazada por «coordinadores de robots».

Vehículos logísticos auto controlados

Uno de los enfoques más importantes de la optimización es el transporte. Los vehículos autopropulsados ​​y la asistencia de big data ​​permitirán alargar las horas de trabajo, sin restricciones.

Simulación de la línea de producción

Si bien, la necesidad de optimización para el transporte disminuirá, aumentará la necesidad de ingenieros industriales para simular líneas de producción. Contar con la tecnología adecuada, antes de la puesta en marcha de la producción, incrementará la demanda de puestos de trabajo para ingenieros especializados en el campo industrial y simulación de procesos.

Mantenimiento predictivo

Tener dispositivos inteligentes permitirá a los fabricantes predecir fallos. Las máquinas inteligentes también podrán mantenerse independientemente. En consecuencia, la cantidad de técnicos de mantenimiento tradicionales disminuirá y serán reemplazados por ingenieros más cualificados.

Máquinas como servicio

La nueva industria también permitirá a los fabricantes vender un servicio completo, incluido el mantenimiento, en lugar de una simple máquina. Esto abrirá puestos de trabajo en mantenimiento.

Generación de fuerte demanda tecnológica innovadora

Este es el reto más importante de la Industria 4.0 para José Jiménez, director general de Evaltec y economista con amplia experiencia tecnológica. “Es además, uno de los aspectos de mayor impacto en la economía y en el bienestar de nuestra sociedad.Tal y como hemos visto, la Industria 4.0 se caracteriza por la asimilación de muy diversas tecnologías y la demanda que genera supone un revulsivo efecto tractor para el desarrollo de la economía del conocimiento y de las numerosas startups, que alimentan dicha demanda de tecnologías innovadoras, cuyo desarrollo acaba trasladándose a toda la sociedad”, afirma José.

 

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Visión 4.0: Haciendo más competitivo el negocio

Visión 4.0: Haciendo más competitivo el negocio



Las inversiones en industria 4.0 conseguirán aumentar realmente la competitividad de las empresas solo si utilizan nuevas palancas como ventaja competitiva. Es fundamental tener una visión estratégica para identificar los nuevos productos/servicios que se pueden ofrecer al mercado, así como los modelos de negocio relacionados. Las empresas deben evitar realizar inversiones que generarán poco valor real en el mercado. Siendo los enfoques metodológicos estratégicos para diseñar y desarrollar nuevos modelos de propuestas de valor y negocios digitalizados.

SITUACIÓN ACTUAL DE LA INDUSTRIA 4.0

Realizar inversiones tecnológicas adecuadas puede aumentar la tasa de productividad de las empresas, lo que permite una reducción del número de empleados y, por lo tanto, un aumento de su EBITDA. Pero estas inversiones pueden generar algunos efectos negativos. Muchos proyectos de industria 4.0 se basan en la reducción de los costes de explotación, que, aunque es importante el impacto en el EBITDA, si bien es necesaria, no constituye una palanca suficiente.

Se necesitan inversiones y enfoques de industria 4.0 que realmente sean capaces de aumentar la competitividad de nuestras empresas, que sean capaces de generar nuevas palancas más competitivas en “valor”. Estas palancas deben buscar la capacidad de desarrollar productos/servicios innovadores, diferenciadores, con mayor valor percibido por el mercado, y no solo utilizar las tecnologías 4.0 para aumentar la eficiencia de la producción de productos/servicios existentes en una estrategia ganadora.

PAPEL ESTRATÉGICO DE LA INDUSTRIA 4.0

Para desarrollar un enfoque estratégico con la visión 4.0 en tecnologías, es necesario tener conciencia de lo que pueden aportar las palancas estratégicas, organizativas y culturales. Así, la implementación de la cadena de valor vertical se integra con la “estrategia-organización-cultura-tecnología”, y horizontalmente también en “máquina-humano, virtual”.

En cuanto al modelo operativo de la empresa, debe ser analizado, y probablemente revisado de forma integrada en todas sus dimensiones: estructura, procesos de negocio, organización, gestión, cultura, sistemas y tecnologías.

Por lo tanto, se pueden habilitar las siguientes capacidades estratégicas:

• Capacidad para innovar la propuesta de valor combinando producto-servicio (“servitización”).

• Capacidad para personalizar productos en tiempo real y producir de forma flexible grandes volúmenes (“personalización masiva”).

• Capacidad para ofrecer a los clientes servicios de coingeniería, codiseño y cofabricación (“prosumership”).

• Capacidad para producir y entregar lo que se necesita, donde se necesita, cuando se necesita (“bajo demanda”).

• Capacidad para operar de forma integrada e interactiva con el ecosistema empresarial (“open business”).

• Capacidad para operar de manera “digitalizada” en todos los niveles de gestión y operación (“negocio inteligente”).

NIVELES DE MODELOS DE NEGOCIO

Respecto a los modelos de negocio basados en la “visión 4.0”, estos deben identificar la combinación de diferentes perspectivas/dimensiones: propuesta de valor (productos/servicios ofrecidos) y modelo operativo, tecnología.

El nivel más simple sería la digitalización del modelo de negocio existente a nivel de los procesos transaccionales, gerenciales y operativos actuales de la empresa. En este modelo operativo no cambia su estructura, pero su digitalización genera, de todos modos, ventajas y también un potencial aumento del negocio.

Un segundo nivel de digitalización sería en los procesos de relaciones comerciales y las transacciones con los clientes que van a permitir la activación de nuevos negocios, formados por nuevos servicios que pueden asociarse con los preexistentes, que se identifica con el término “servitización”. En este nivel, tecnologías como IoT, cloud, RFID, QR pueden apoyar la creación de nuevo valor por sí mismas, habilitando modelos de negocio con gestión integrada de todos los procesos e interfaces. Ejemplos serían la gestión remota de maquinaria, coches compartidos, pago automático de servicios, nuevos servicios digitales smart cities, la autogestión de seguros, etc.

Este segundo nivel de digitalización de los procesos de relación con el mercado/cliente puede transformarse en un “prosumer”, es decir, en un cliente que actúa proactivamente, pudiendo alcanzar diferentes niveles para gestionar o incluso diseñar un producto/servicio a medida. Por lo que se refiere a las nuevas tecnologías en este nivel: la fabricación aditiva, o 3D, los sistemas de coboting y la inteligencia artificial, que aportan una importante contribución a la personalización masiva.

El tercer nivel de digitalización para identificar posibles nuevos modelos de negocio estaría relacionado con el ecosistema en el que la empresa opera tradicionalmente. Es necesario mirar más allá de los límites tradicionales de los sectores empresariales y las cadenas de valor. A veces podría ser suficiente investigar qué oportunidades de negocio están presentes en el entorno de nuestros clientes. De hecho, en este caso, solo debemos cambiar la perspectiva: desde el ecosistema de nuestro sector hasta el ecosistema del cliente/mercado que actualmente está recibiendo nuestros productos/servicios.

Todo lo anterior está en continua evolución gracias a las posibilidades que ofrece el progreso de las tecnologías de digitalización. La capacidad clave en este nivel de enfoque estratégico es un análisis estratégico del ecosistema “ampliado” en el funcionamiento de la empresa.

Sea cual sea el nivel para el que se va a diseñar el modelo de negocio, debemos identificar los “elementos” necesarios y suficientes para llevar a cabo la combinación “estratégica-organizacional-tecnológica” más adecuada. Pero necesitamos, de todos modos, un proyecto que cubra todas las dimensiones necesarias, aunque de una manera muy pragmática y lo más rápido posible (el tiempo puede marcar la diferencia).

Las características del modelo de negocio deberán tener un modelo operativo integrable en el ecosistema de negocios a través de una lógica de “negocio abierto”, es decir, con mundos digitalizados. Este modelo operativo debería ser un sistema integrado de operaciones de extremo a extremo, capaz de interactuar vertical y horizontalmente de forma orgánica en su ecosistema cooperativo.

Desarrollando unidades operativas inteligentes (con capacidad de aprendizaje y mejora) que posean las siguientes habilidades/características básicas:

• Autonomía (capacidad de crear y controlar la ejecución de sus programas).

• Cooperación (capacidad de desarrollar planes con otras entidades de una manera mutuamente aceptable y de ejecutarlos).

• Oligarquía (capacidad de operar en un sistema para lograr objetivos compartidos con una jerarquía horizontal, que puede ser múltiple, variable y/o temporal).

Esta lógica básica es fundamental para darse cuenta de los niveles más avanzados del modelo operativo. 

Dadas estas características, podríamos identificar todas las dimensiones necesarias para generar el valor estratégico de la industria 4.0: tanto las estratégicas como las organizativas, las operativas y las que lo permiten, es decir, estructurales, culturales, gerenciales y tecnológicas. El mejor diseño es el que identifica la combinación de elementos que puedan garantizar la implementación integrada del modelo de negocio deseado.

Como conclusión, podemos decir que se debe desarrollar una “estrategia” equilibrada y personalizada para cada situación determinada de la empresa, con el fin de realizar unas inversiones específicas que sean efectivas y eviten un impacto negativo.

Más información:

Programa Superior en Internet de las Cosas e Industria 4.0:www.esic.edu/psici
Programa Superior en Inteligencia Artificialwww.esic.edu/psia

 

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Lo que la gente imagina de la Inteligencia Artificial es un robot antropomorfo y no que las farolas se encienden cuando se va el sol


Lo que la gente imagina de la Inteligencia Artificial es un robot antropomorfo y no que las farolas se encienden cuando se va el sol



Javier Lorente, director de desarrollo de negocio en España para el área de IoT y Big Data de Telefónica Tech, y Alberto de Torres, CEO de Nektiu, explican qué ha supuesto el desarrollo de esta tecnología en los distintos ámbitos de aplicación.

 

Javier Lorente, director de desarrollo de negocio en España para el área de IoT y Big Data de Telefónica Tech, y Alberto de Torres, CEO de Nektiu.

“A los que trabajamos en tecnología, la Inteligencia Artificial (IA) nos acaba llegando”. Con esta afirmación, el ingeniero de telecomunicaciones y director de desarrollo de negocio en España para el área de IoT y Big Data de Telefónica Tech, Javier Lorente, resume su proceso de acercamiento a esta disciplina, cuya irrupción en el día a día ha supuesto una revolución en todos los ámbitos, desde el sanitario hasta el de los negocios. Para el docente y CEO de la empresa Nektiu, Alberto de Torres, lo más llamativo de esta tecnología “es su carácter transformador y las capacidades que tiene para resolver problemas en todo tipo de sectores”.

“La transformación digital lo que hace es convertir las transacciones, que antes podían ser físicas o analógicas, en digitales, lo que genera un montón de información y de datos que pueden ser procesados por los sistemas para generar capacidad de decisión“, explica Lorente sobre el paso previo a la aplicación de la Inteligencia Artificial. Para el experto: “No va a haber negocio que no esté digitalizado y no va a haber negocio digitalizado que no pueda aplicar la IA. Lo más atractivo de este concepto es que puede aportar valor con un retorno de la inversión a cualquier proceso digitalizado”. “Cuando hablamos de IA, lo que la gente imagina es un robot antropomorfo que es capaz de hacer cosas. Sin embargo, cuando las farolas se encienden con un sensor al irse el sol, cada día a una hora distinta para ahorrar luz, eso es el extremo inferior de la IA”, explica.

“El estado de esta tecnología en España está, desde el punto de vista de la competencia global, algo por detrás al de otros países. Por desgracia, los servicios digitales a nivel mundial han estado liderados por otras naciones”, señala Lorente, aunque matiza: “Lo que hay en España son casos de éxito, de soluciones para aspectos concretos”. 

“Hablar de cómo ha afectado la aplicación de la IA sin hablar de digitalización es complicado. Ha afectado, fundamentalmente, en que las compañías están evolucionando hacia decisiones tomadas sobre datos de una forma más objetiva. Están ‘matematizando’ los procesos que antes se guiaban por la intuición. Esto no quiere decir que la intuición no sea todavía interesante, pero lo que cambia es la organización, la probabilidad de éxito en las decisiones”, indica el ingeniero de telecomunicaciones. Sobre su implantación en las empresas, afirma: “Lo complicado aquí es que una pequeña o mediana empresa sepa qué datos son relevantes para qué algoritmos. Hay algoritmos que requieren un desarrollo ‘ad hoc’ y eso no está al alcance de todo el mundo. Aun así, todas las compañías pueden aplicar la IA, aunque solo sea para mejorar la eficiencia energética de la oficina”.

“La formación es clave. Son muchas las competencias que se necesitan para conocer cómo, aplicando datos, se van a obtener los patrones que necesitamos para obtener un resultado”, indica De Torres, quien compagina su trabajo como CEO con el de profesor en la escuela de negocios ESIC. Para el docente, a la hora de elegir la mejor formación, “hay que tener claras las capacidades y saber para qué se quiere aplicar la tecnología, ya que la Inteligencia Artificial puede usarse de diferentes formas”. “Con el programa que comenzará este año en Zaragoza, y con el que en Madrid ya llevamos tres ediciones, hemos llegado a un equilibrio entre los conocimientos técnicos y no técnicos para explicar, en cuatro meses, herramientas prácticas y útiles que puedan aplicarse y con las que los perfiles de negocio entiendan mejor la parte de tecnología y cómo se monta un modelo de forma sencilla y sus variables”.

Sobre por qué las compañías deberían apostar por la aplicación de la IA, el CEO de Nektiu lo tiene claro: “El mercado va en ese sentido, el dato va a ser cada vez más importante, y quienes no lo tengan en cuenta no van a poder competir“. “La IA ayuda en la eficiencia de los costes, a impactar mejor en la experiencia de usuario de los clientes, en la personalización de la oferta, a ser más competitivo a la hora de posicionarse, a que los procesos sean más rápidos, con más información, y a que la toma de decisiones sea más efectiva”, remarca.

“La ética va a ser importante a la hora de aplicar todo esto. Ya se está hablando de algunas herramientas que funcionan como una certificación, como controles de verificación, que comprueban que, por ejemplo, en la información no ha habido sesgos. Tendrá que haber vías de comunicación para que el usuario sepa qué tiene delante. Si se regula mucho, se restringirá la aplicación de la IA, pero si no, no tendrá límites. Este es el reto que se presenta a nivel regulatorio”, concluye De Torres.

Sobre el posgrado

El posgrado en Inteligencia Artificial que ofrece ESIC es un curso pensado para dar un enfoque estratégico y global de cómo esta disciplina puede ayudar a cualquier negocio o departamento. Se trata de una formación adaptada y práctica tanto para un ingeniero como para un responsable de márquetin, ya que el punto fuerte de la IA es su gran adaptabilidad y aplicabilidad para cualquier área de negocio. Hay partes más técnicas, en las que se explica, por ejemplo, cómo funcionan las redes neuronales o el Deep Learning, pero también cuenta con una parte práctica, para poder sacarle un rendimiento económico a estas acciones. El equipo docente está formado por científicos de datos, directores generales, responsables de márquetin y ventas, entre otros perfiles.

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El último grito entre las telecos: separar su negocio de infraestructuras para maximizar beneficios

El último grito entre las telecos: separar su negocio de infraestructuras para maximizar beneficios





Telefónica, Vodafone, Orange, Euskaltel han anunciado operaciones en las últimas semanas, para crear compañías propias de fibra o torres de telecomunicaciones en España y Latinoamérica, junto a fondos de inversión

 

La última moda entre las principales telecos europeas y, por supuesto, españolas consiste en la segregación de su negocio de infraestructuras para sacarle el máximo beneficio y eficiencia. El último episodio de esta tendencia la protagonizó, en la madrugada de ayer, Telefónica que informó de que había cerrado un acuerdo con la compañía Caisse de Dépôt du Quebec (CDPQ) para la constitución de una sociedad propia de fibra denominada «FiBrasil» compartida al 50% y que supondrá la inversión de 267 millones de euros por parte del fondo de inversiones canadiense. La intención declarada en otras operaciones similares es el monetizar esta infraestructura y expandirla por el país.

Este movimiento precedía a otro anterior de la compañía dirigida por José María Álvarez – Pallete en la vecina Chile, que cerraba el pasado 23 de febrero un acuerdo con el fondo de inversiones KKR, al que vendía el 60% de la filial de fibra «InfraCo» por 500 millones de euros, conservando una participación minoritaria del 40% en la nueva sociedad. Este cambio también incluía la apertura a terceros competidores de sus servicios. En el capítulo de torres, la teleco española vendía hasta 30.722 emplazamientos a American Towers Corporation (ATC) propiedad de Telxius por 7.700 millones de euros a mediados de enero en España, Alemania, Brasil, Perú, Chile y Argentina. Un montante con el que esperan poder reducir deuda. 

Para Alberto de Torres, profesor de ESIC y CEO de Nektiu, la operación de Telefónica en Brasil creará «un gigante de la fibra óptica» en aquel país y considera que esta estrategia «le ha salido bastante bien» en otras ocasiones como en Chile o Telxius. «Por eso, quieren repetir con la fibra óptica, eso sí da dinero y creo que han conseguido bastante por la transacción», ha apuntado este experto quien ve como principal ventaja que se puede compartir riesgos.

Por su parte, el socio responsable de Telecomunicaciones de KPMG en España Javier Arenzana ha apuntado que «es previsible que haya más operaciones de segregación de torres en Europa». Al respecto, ha recordado que «aún hay operadores importantes que deberán mover ficha» y no duda en hablar de «un movimiento de reordenación de la estructura del mercado» con los futuros líderes por definir. En este sentido, ha añadido que es «probable que el coste de las transacciones suba, pero también que la transición se acelere». 

Una tendencia acelerada

No es la teleco española la única en mover ficha, para sacarle más rendimiento a sus redes de fibra o a las torres de telecomunicaciones en las últimas semanas: Orange, en la estela de Telefónica y Vodafone, aprovechaba la presentación de los resultados del año pasado para anunciar la creación de Totem, su propia filial de torres. En concreto, la nueva sociedad integrará las 17.600 torres de la operadora gala en Francia y los 7.900 emplazamientos que posee en España. En cualquier caso, el CEO de Orange en España Jean- François Fallacher aseguró rotundo que «son activos críticos y queremos mantener el control» y recordó que esta segregación también se está produciendo en otros sectores como el hotelero.

La telco gala estima que las torres le supusieron en 2020 unos ingreso de 500 millones de euros y espera que la nueva filial le suponga rentabilidades de entre un 21% y un 30% a largo plazo. También la operadora vasca Euskaltel, anunciaba la semana pasada en la presentación de sus cuentas de 2020 que creará su propia filial de fibra «FibreCo» y que, con esta operación, esperaban ahorros anuales de unos 20 millones de euros. La telco se encuentra en pleno proceso de búsqueda de un nuevo inversor, al que vender el 50% de la nueva sociedad, y cuya identidad se conocerá en las próximas semanas.

Por su parte, Vodafone ha confirmado su intención de sacar a Bolsa a finales de este mes su negocio de torres – Vantage Towers– que creó a mediados del año pasado. Según informó la compañía hace unos día sentre el 1 de abril y el 31 de diciembre del año pasado han registrado una facturación de 945 millones de euros, un 30,7% más que los 723 millones ganados por este concepto en 2019. Todo ello , con un Ebitda de 814 millones , un 31,3% más.

Vantage Towers posee en la actualidad cerca de 82.000 emplazamientos en diez países, entre ellos España. Una cantidad que se ha visto reforzada por la incorporación del 50% de Cornerstone, la sociedad de torres conjunta entre Vodafone y Telefónica en Reino Unido y la adquisición de las torres de Wind Hellas en Grecia.

«Necesitan músculo financiero»

De Torres, profesor de ESIC y CEO de Nektiu, llama la atención también sobre la presencia habitual de fondos de inversión en estas transacciones (KKR, CDPQ, …): «Necesitan músculo financiero», ha apuntado añadiendo que «ninguna operación alrededor de la fibra ha salido mal». En su opinión, movimientos como el último de Telefónica en Brasil también apunta al futuro de Telefónica en Latinoamérica donde la expansión de la fibra puede dar lugar – especialmente en el gigante presidido por Jair Bolsonaro– a replicar el modelo español al otro lado del Atlántico desplegando la televisión junto a la fibra y ofreciendo más servicios a las empresas. «Saben que van a tener muchos más millones de hogares con fibra, por lo que tendrán más valor y luego podrán hacer caja para salir del negocio», describe este analista.

 

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Eulen profundiza en la digitalización del almacén de uno de sus clientes agroalimentarios


Eulen profundiza en la digitalización del almacén de uno de sus clientes agroalimentarios



El Grupo Eulen, especialista en la prestación de servicios a empresas, está realizando una Prueba de Concepto de Internet de las Cosas en una fábrica de un cliente especialista en la industria agroalimentaria, en la que se están digitalizando parte de la logística interna de dicha instalación.


A través de una empresa de base tecnológica Nektiu, se han sensorizado las carretillas de la zona de logística, permitiendo obtener la trazabilidad de todos los movimientos, así como tiempos de espera, zonas de saturación (mapas de calor) y determinar potenciales riesgos en los trabajadores. Como objetivos de mejora se pretende una optimización del proceso logístico que redunde en un mayor valor añadido al cliente en la productividad.

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Eulen apuesta por el IoT para mejorar la logística interna de sus clientes


Eulen apuesta por el IoT para mejorar la logística interna de sus clientes



La empresa tecnológica Nektiu ha sensorizado las carretillas de la zona logística de un cliente para mejorar la trazabilidad y obtener datos en tiempo real. 

iot eulen

El Internet de las Cosas es una de las tecnologías emergentes que más está creciendo en los últimos años, pues permite compartir todo tipo de datos.

El Grupo Eulen está realizando está probando la utilización del Internet de las Cosas en la fábrica de un cliente relacionado con los servicios logísticos, en la que se está digitalizando parte de la logística interna.

A través de la empresa de base tecnológica Nektiu, se han sensorizado las carretillas de la zona logística, para mejorar la trazabilidad de todos los movimientos y obtener datos sobre los tiempos de espera, zonas de saturación y potenciales riesgos para los trabajadores.

Esto le permite, a su vez, determinar las ubicaciones a tiempo real de las carretillas, reduciendo los riesgos laborales de los equipos. La prueba de concepto está siendo el mejor ejemplo de integración de la cultura y estrategia digital en el terreno a través de la metodología Lean.

El objetivo es seguir optimizando el proceso logístico para proporcionar un mayor valor añadido al cliente y potenciar la productividad de las instalaciones.

El Internet de las Cosas es una de las tecnologías emergentes que más está creciendo en los últimos años, pues permite compartir todo tipo de datos entre diferentes aplicaciones, dispositivos o máquinas industriales, por ejemplo, aumentando la eficiencia de los procesos y creando nuevas posibilidades de mejora y productividad.

La prueba de concepto en IoT en la planta de su cliente está sirviendo al grupo para seguir incorporando progresivamente tecnologías habilitadoras en sus procesos, con el fin de mejorarlos y optimizarlos, generando una mayor productividad y competitividad.

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¿Cómo funciona el Big Data en fútbol?

¿Cómo funciona el Big Data en fútbol?


La introducción del Big Data en el fútbol ha revolucionado toda la industria potenciando las capacidades de los jugadores ayudándoles a mejorar su rendimiento, y proporcionando al personal técnico la oportunidad de predecir y tomar decisiones relevantes con respecto a su alineación. También es innegable que su aplicación ha repercutido en la gestión de la información permitiendo a los euipos realizar evaluaciones exhaustivas como nunca antes habían hecho y ayudando a prevenir lesiones y enfermedades. 
De esta forma, la aplicación de los métodos novedosos de big data para analizar los datos permite obtener modelos más completos de la gestión deportiva, así como rendimientos superioires en los equipos de fútbol. Esto implica que las futuras investigaciones sobre el fútbol tendrán que adoptar un enfoque multidisciplinario más completo, formado principalmente por analistas de rendimiento, científicos del ejercicio y biomecánicos, para poder dar sentido a los conjuntos complejos de datos. Por consiguiente, las futuras colaboraciones entre los científicos de datos y los deportivos serán la clave para aplicar estos enfoques de manera más eficiente. A su vez, el hecho de depender cada vez más de técnicas de análisis de datos más desarrolladas planteará nuevos desafíos a los futuros científicos deportivos. Esta situación ha reconfigurado algunas funciones y actividades tradicionales en el campo técnico, que se está moviendo en una dirección más similar a la de los científicos de datos, y ha hecho que evolucione el significado y el alcance del concepto factores humanos, junto con las habilidades y competencias requeridas en este campo.
Además, la aplicación del big data en la gestión de la organización del fútbol es igualmente importante, pues se racionalizan los recursos disponibles y se reduce el riesgo de realizar inversiones incorrectas. Esto implica que la aplicación de esta tecnología de big data por los clubes de fútbol se convertirá en un factor competitivo clave, que dependerá del nivel de desarrollo tecnológico de la organización y creará una enorme brecha entre las diferentes organizaciones. Por lo tanto, es muy probable que no todas las organizaciones puedan competir en igualdad de condiciones en el futuro, no solo en términos de financiación, sino también en el uso de estas tecnologías.
En cualquier caso, la generalización del big data como variable clave en los procesos de toma de decisiones de los clubes deportivos es una realidad en áreas como la captación y el desarrollo de talento, la optimización de las operaciones internas y la transformación de la experiencia del consumidor y de los negocios (el valor de la cocreación con los espectadores y los patrocinadores).
Algunas de las áreas principales en las que el big data está transformando y facilitando la toma de decisiones en el mundo del fútbol son las siguientes:
1. Decisiones técnicas basadas en los datos de los atletas en tiempo real, examinados con herramientas analíticas que permiten identificar los errores tácticos cometidos por el atleta y el equipo a fin de entrenarlos para que superen esos errores.
2. Análisis predictivo que analiza la gran cantidad de fuentes de datos existente—biometría, árbitro, equipo técnico o rendimiento de nuevos jugadores— y permite identificar a los jugadores adecuados, reducir el riesgo de lesiones y generar modelos predictivos de los jugadores del equipo en cuestión y de los jugadores del equipo rival.
3. Marketing de eventos para desarrollar campañas personalizadas y predecir qué publicidad, promoción o actividad de comunicación directa atraerá a más seguidores o aficionados y generar modelos de precios con discriminación por segmentos.
4. Nuevos modelos de negocio alrededor del lugar del evento deportivo con el Internet de las cosas (IoT), que facilita nuevos ingresos de los datos generados por los espectadores geolocalizados basándose en el número de entradas vendidas. Las smart cities pueden reforzar la experiencia del cliente mediante la mejora sustancial de los servicios públicos y las vías de acceso.
5. Eficiencia de recursos con instalaciones inteligentes en los estadios para controlar el rendimiento de todos los recursos con mayor nivel de precisión. 
6. Predicción del tiempo para aplicar mejores dispositivos de seguridad, preparar el estadio y reorientar los recursos necesarios.
Como conclusión, podemos decir que el big data en el fútbol está provocando una revolución en el ámbito deportivo. Las limitaciones impuestas por los reglamentos o la legislación de cada país no han impedido que su aplicación sea ya una realidad y un factor clave del éxito diferencial de las organizaciones.
Os recomendamos que no dejéis de actualizaros en las últimas tendencias y adquiráis los conocimientos adecuados. Os invito a que miréis detenidamente el Curso Especializado Online en Big Data Analytics.
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Todos fabrican, pocos venden y solo dos ganan: la cruda realidad de que LG deje los móviles

Todos fabrican, pocos venden y solo dos ganan: la cruda realidad de que LG deje los móviles.


 

Los surcoreanos ya no hacen ‘smartphones’ y al 98% de los usuarios le da igual. Ganar dinero con estos aparatos es cada día más difícil. Hasta los reyes del sector, como Apple o Xiaomi, se han dado cuenta.

Foto: Reuters.
Por Michael Mcloughlin
A LG se le han acabado las fuerzas para seguir en la carrera de los ‘smartphones’. Como quien sufre una pájara en la cinta del gimnasio y aprieta el botón de emergencia para frenar en seco, la compañía ha anunciado que desenchufará su negocio de móviles en todo el mundo La decisión de la junta directiva ha sorprendido, pero dista mucho de ser algo inesperado. A esta división le flojeaban las piernas desde hace tiempo, a diferencia de otros menesteres muchos más rentables para la multinacional como televisores o electrodomésticos, por citar algunos. Eso de hacer teléfonos les dejó de dar alegrías en la primera mitad de 2015, cuando sus resultados se tiñeron de rojo y no volvieron al verde desde entonces. El pasado mes de enero, las pérdidas ya suponían un monto acumulado de cinco billones de wones, que al cambio suponen casi 4.400 millones de dólares. A día de hoy, apenas maneja una cuota del 2% del mercado. 
El movimiento significa que no verán la luz más terminales de esta marca conocida. Los proyectos en marcha, incluido su teléfono con pantalla extensible, se cancelan. El ‘stock’ existente se seguirá vendiendo y aquellos que hayan comprado recientemente uno (o lo compren a pesar de esta noticia) seguirán teniendo soporte y servicio al cliente, así como piezas oficiales de recambio aún durante unos años. La compañía no ha sido muy extensa en sus explicaciones. Ha dicho que utilizará los recursos que hasta ahora dedicaba a este fin a áreas donde vea un crecimiento potencial: 6G, inteligencia artificial, robótica, domótica… 

La justificación es que el negocio se ha vuelto excesivamente “competitivo” . Esto no es algo nuevo. De un tiempo hasta ahora, se han visto dificultades para actores de reparto como LG que se han visto en medio de una pinza que les ha dejado fuera de juego. Por arriba, Apple se ha convertido en una especie de ‘atrápalo todo’ en lo que llaman gama alta, al que solo Samsung parece que ha podido seguirle el paso. Por abajo, la invasión de marcas chinas, que han tirado los precios sin renunciar a grandes prestaciones, ha supuesto un reto inédito y un obstáculo mayúsculo para muchos. Ya se sabe que el órgano más sensible de la mayoría de seres humanos es el bolsillo.

No solo un cadáver caliente

Este cadáver aún caliente —la liquidación total no se producirá hasta el 31 de julio— es algo más que un insigne caído en combate. Es la enésima prueba de que lo de  vender móviles es un negocio con mucho brillo, pero cada vez con menos posibilidades de hacer caja.  Un problema que afectó en el pasado a HTC (ahora desguazada y comprada parcialmente por Google) y antes a Motorola, RIM (Blackberry), Alcatel o Nokia, que a día de hoy  son marcas zombi resucitadas  por enormes conglomerados asiáticos como TCL que ni de lejos han conseguido revivir los días de vino y rosas.

En España la víctima de más renombre fue BQ.  Pero otros como Wolder o Energy System siguieron el mismo camino. Esta situación también puede convertirse, en un futuro no tan lejano, en un problema para los reyes de la fiesta, firmas como Apple, Xiaomi o Samsung. Todas ellas, grandes triunfadoras del mundial de constructores móviles, ya se han empezado a percatar que este negocio está cada vez más cuesta arriba.

El mercado de los móviles es un día de hoy una especie de camarote de los hermanos Marx. Hay decenas de marcas en el barro. Pero si uno rasca la superficie rápidamente ve que esto es una cosa de grandes latifundios en muy pocas manos. Según la consultora  CounterPoint , 902,1 de los 1332,5 millones de móviles vendidos en todo el mundo el pasado curso salieron de los almacenes de Samsung (255,7 / 19%), Apple (201,1 / 15%), Huawei (187,7 / 14%), Xiaomi (145,8 / 11%) y Oppo (111,8 / 8%).

Eso supone prácticamente el 70% . Este guarismo podría ser aún mayor si se tiene en cuenta que Oppo pertenece al grupo chino BBK, que también es propietaria de Vivo (108,5 / 8%), realme (42,3 / 3%), las siguientes en el ranking, así como de OnePlus. Así que en realidad son 1052 millones (casi un 79%) los que salen de este selecto club.

El resto, menos de 199 millones, correspon a un pelotón de empresas que cada vez tiene menos importancia, ya que en 2020 supusieron un 3% menos, acrecentando una tendencia que se lleva años viendo.

El 80% de todos los móviles vendidos en 2020 en España fueron de cuatro marcas.

“Esta situación de concentración es aún mayor en el mercado español” , comenta Ignacio Cobisa, analista senior de IDC Research España. “Nos encontramos que de los 13 millones de unidades que se vendieron en nuestro país en 2020 el 80% correspondía solo a los cuatro primeros fabricantes”, agrega. El ‘ranking’ lo lidera, según este experto, Xiaomi tras experimentar un crecimiento de casi el 50%, seguido de Samsung, Apple y por último Huawei, “lastrado por la situación generada” por el veto de EEUU, que le dejó sin acceso a los servicios de Google desde hace casi dos años. “Aquí nos encontramos con  un escenario en el que la imagen de marca es súper importante Y una vez pierdes al usuario es difícil recuperarlo”.

 

La ‘tajada’ que saca Apple

 

                            Foto: Reuters.

Parafraseando a Gary Lineker, el exfutbolista británico, se podría concluir que el negocio de los móviles es un ‘todos contra todos’, en el que solo cinco destacan, siempre gana Apple. Y a veces Samsung. En el gremio fabrican casi todos, pocos venden, pero a la hora de sacar tajada la cosa se reduce únicamente a dos. Como muestra un lunar. En el tercer trimestre de 2019, otro informe de CounterPoint señalaba que la manzana acaparaba un 66% del beneficio (a finales de 2018 llegó a rozar el 80%) que generaba la venta de móviles en todo el mundo. Eso a pesar de que solo manejaba el 32% de ingresos de toda la industria.

El segundo cajón del podio lo ocupaba entonces Samsung con un 17% de las ganancias. A partir de ahí, se colocaban Huawei (en torno al 10%), Vivo, Oppo (entre un 7 y un 8%) y cerraba el ‘top five’ Xiaomi, que manejaba una cifra inferior al 5% de los beneficios. Todo ello en un contexto de caída generalizad, con un retroceso de más del 11% frente a la cifra cosechada en el mismo periodo de un curso anterior. Karn Chaunan, el analista que firmaba dicho estudio, señalaba varios puntos a tener en cuenta.

La manzana ha llegado a llevarse el 80% de los beneficios de la industria del móvil

El primero era que el ciclo de “renovación de los ‘smartphones’ se estaba dilatando”, porque “las nuevas funciones de software” no eran un atractivo tan potente como lo había sido el ‘hardware’ en los años previos. El segundo, que la entrada de productos de entrada más baratos había sido la causa de la caída de las ganancias. En resumen, se tardaría más en cambiar de móvil y, en muchos casos, se hará por uno más barato. El resultado de esta ecuación: menos margen para los fabricantes de móviles.

El caso más peculiar pero significativo para entender esto es el de Samsung. El mayor vendedor mundial de ‘smartphones’ es uno de los mayores fabricantes de piezas como pantallas, sensores de cámara, procesadores o memorias RAM. Gana más con los ingredientes que vende a sus rivales que con sus propios ‘smartphones’. El de semiconductores es el negocio que más beneficio le reporta anualmente, hasta el punto de que gana más con los componentes que vende a Apple, su mayor rival, para sus teléfonos que con sus propios Galaxy S, el teléfono Android llamado a rivalizar con el iPhone año sí y año también.

Sony también ha explorado esa vía para superar la mala racha acumulada. La marca japonesa llegó a ser el tercer fabricante mundial en algunos trimestres. Ahora solo ha conseguido vender 2,8 millones de teléfonos en los últimos 12 meses. Se ha centrado en lanzar muy pocos modelos, centrándose en terminales de mayor margen para reducir pérdidas, pero donde realmente se ha hecho fuerte es en la distribución de componentes como sensores fotográficos, que vende a un buen número de competidores. 

No es el móvil, sino lo que se hace con el móvil

“En este contexto de bajos márgenes, controlar la producción y los componentes te da un extra. Ahí está el ejemplo de Samsung, el ejemplo de Apple y sus procesadores para ordenadores o el de Xiaomi, que cada vez está más implicado en esto”, explica Alberto de Torres, profesor de ESIC y CEO de la consultora Netkiu. Este experto afirma que competir en la industria de los ‘smartphones’ no “solo depende de las especificaciones” o “del precio” que se consiga poner al producto. “Tienes que invertir muchísimos millones en I+D para lograr los avances técnicos y diferenciarte, pero también tienes que gastar muchísimo dinero en distribución. Y esto significa invertir desde las plantas donde haces tus teléfonos hasta en los minoristas para que lleguen al público”, remacha. En este sentido, Apple y Xiaomi han apostado por tener una amplia cartera de tiendas propias, así como en el canal ‘online’ y así ahorrarse la comisión que tienen que pagar a las operadoras y cadenas donde tradicionalmente se vendían estos productos.

                          Construcción de una planta de semiconductores de Samsung en Corea. (EFE)

Como cada vez va a ser más difícil ganar dinero vendiendo el ‘smartphone’, hay que hacerlo sacando tajada de lo que se haga con ello. Para ello, los fabricantes se han sacado de la manga lo que se llama ‘servicios’. El mejor ejemplo de esta transformación es la manzana.

Hasta Apple ha notado que cada vez va a ser más difícil vender iPhones

“Pero si el iPhone sigue siendo una máquina de hacer dinero, ¿dónde vas? ¿qué dices?”. Efectivamente. El móvil fetiche de Cupertino sigue siendo su principal fuente de ingresos. Pero tras unos primeros años de crecimiento brutal, la importancia del aparato en el balance anual ha ralentizado su crecimiento y se ha establecido en torno al 60%. Por eso, los de Tim Cook han puesto en marcha un plan de diversificación para acceder a las clases algo más populares, esas que se niegan a dejarse 800 euros en un teléfono pero sí 500 o 600, y así ensanchar su base de usuarios. Ahí entran en juego modelos como el iPhone SE, el iPhone Xr o el iPhone 11 (estos dos últimos los más vendidos en sus respectivos años de comercialización). Pero la jugada que marcará el futuro viene dada por esa necesidad de tantear nuevas vías para exprimir a sus clientes más allá del pago inicial. Por ello han empezado a comercializar su propia plataforma de ‘streaming’ de vídeo, de música, suscripciones a videojuegos, entrenamientos… En el último año fiscal, la división donde engloba todo esto ya era la segunda más rentable con un peso del 14% en sus ingresos. 

El triatlón de xiaomi

Si cambiamos de acera y miramos el resto del mundo también nos encontramos ejemplos de esta estrategia, aunque con diferentes matices. Diferentes matices porque Apple ha conseguido construir un ecosistema cerrado, donde la falta de alternativas ha facilitado que consigan vender sus productos a mayor precio que otros actores. Pero convertir iOS en un cortijo les ha permitido rentabilizar la App Store desde el principio, cobrando el 30 o el 15% de comisión a los desarrolladores por las descargas y suscripciones. En Android, el que se lleva ese pastel es Google a través de la Play Store, condición obligatoria para poder utilizar su sistema operativo.

                           Lei Jun, fundador y CEO de Xiaomi. (EFE).

Por tanto, aquí no es tan fácil. Eso no significa que no haya quien haya confiado sus principales cartas a esta baza. Aunque Huawei o Samsung estén metidos en ello, Xiaomi es el que mejor lo representa. Su hoja de ruta se ha ido construyendo desde la base de que los móviles no les reportarían grandes ingresos con su ‘modus operandi’. Prometió que nunca ganaría más del 5% de media fabricante ‘hardware’. Los dispositivos son una pieza importante pero no la más importante de su plan de futuro, algo que han bautizado como “negocio del triatlón”.

Móviles, tabletas, aparatos conectados… Esa es la puerta de entrada, como ya ocurre en China o en India, para la venta de productos financieros, de ‘cloud’ de entretenimiento, de salud… Algo que junto a toda la estrategia de ‘retail’ y de ‘e-commerce’ es lo que realmente le va a proporcionar beneficios, más allá de los escasos márgenes que le dejarán las ventas de sus terminales. “Es evidente que cada vez va a estar más complicado ganar dinero con la fabricación de tus propios móviles. El 5G abre la oportunidad de hacer negocio con los servicios, pero necesitas una masa crítica y amplia de usuarios. La otra vía será el de reconvertirse y proporcionar los componentes a los que los sigan vendiendo. Y quien no pueda hacer ni una cosa ni otra, quedará en una posición muy complicada”, concluye Alberto de Torres .

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Inteligencia Artificial y diseño: un mix cada vez más habitual

Inteligencia Artificial y diseño noticia eldiario.es

Inteligencia Artificial y diseño: un mix cada vez más habitual

Inteligencia Artificial y diseño noticia eldiario.es

En colaboración con ICEMD. El diseño es uno de los muchos territorios en los que la Inteligencia Artificial (IA) ha desembarcado para impulsar la disciplina como nunca se ha hecho hasta el momento. Alberto de Torres, CEO de Nektiu y Profesor en el Programa Superior de Inteligencia Artificial de ICEMD, nos cuenta de qué manera lo hará y qué consecuencias puede traer en el marco del diseño.

¿Cómo lo hacen Netflix o Spotify para predecir nuestras preferencias? ¿Y los asistentes virtuales como Alexa o Siri? ¿En qué tecnología se basan las nuevas herramientas de diseño como son Fontjoy, Colormind, Grid o AutoDraw, entre otras? La explicación está en la Inteligencia Artificial (IA) o dicho de un modo más sencillo la tecnología basada en los algoritmos, pero estas son solo algunas de las posibilidades que ofrece.

El mismo Bill Gates ha llegado a afirmar que si tuviera la oportunidad de retroceder en el tiempo fundaría una compañía de Inteligencia Artificial para enseñar a los ordenadores a leer y absorber todo el conocimiento del mundo escrito. Una afirmación de este calado nos ayuda a ver la dimensión y la relevancia que la IA tiene en un futuro que realmente ya ha empezado.

«La Inteligencia Artificial ha llegado rápidamente a nuestras vidas y en muchos casos está presente a nuestro alrededor sin que seamos conscientes de ello», afirma Alberto de Torres. «Por ejemplo, es el caso de Netflix que nos monitoriza las preferencias y sugiere nuevas películas para ver. Así que, la IA (y la tecnología en general) afecta a nuestra cotidianeidad, pero también podemos decir que la IA puede cambiar la forma en cómo diseñamos».

De esta manera, si hace cuatro décadas los ordenadores fueron la gran revolución en diseño, ahora llega una nueva era, crucial, gracias al avance tecnológico que ofrecen las principales herramientas de diseño asistido por la Inteligencia Artificial. Un nuevo desafío para los profesionales del mundo gráfico y de la comunicación en general, que deberán conocer para sacarle el máximo rendimiento.

Principales herramientas de diseño asistido por Inteligencia Artificial

Como explica Alberto de Torres, ya en la actualidad, existen diferentes herramientas que ayudan en el diseño basadas tecnología de IA. Así podemos citar algunas de ellas:

  • Grid. Esta herramienta pretende aprovechar la inteligencia artificial para diseñar sitios web, facilitando la labor de los desarrolladores, para que no tengan que hacerlo y se centren en los temas de programación. Se suele utilizar por empresas que necesitan desarrollar muchas landing pages y microsites muy a menudo.
  • AutoDraw. Desarrollada dentro del Google Creative Lab, este nuevo tipo de herramienta de dibujo combina la magia del aprendizaje automático con los dibujos de artistas con talento. Aunque pueda sonar futurista y abstracto, el principio es realmente simple: el algoritmo de AutoDraw intenta adivinar lo que dibujas y basado en ello te ofrece un juego con gráficos de diferentes artistas.
 
  • Colormind. Esta herramienta ayuda a los diseñadores a generar paletas de colores de forma automatizada basándose en combinaciones cromáticas que ya han funcionado anteriormente. Para encontrar esas líneas de color armoniosas, el software tiene como punto de partida las redes neuronales. 

    Con Colormind se obtienen instantáneamente un conjunto de colores que el algoritmo ha emparejado. Pudiendo actualizar y bloquear estos colores y luego generar un montón de nuevos colores que coinciden con los bloqueados (que es una característica muy útil). También se pueden retocar cualquiera de los colores usando el mapa de color que se abre a través de uno de los pequeños iconos debajo de los colores.

 

  • Fontjoy: Al igual que Colormind, Fontjoy es una herramienta desarrollada también con redes neuronales cuyo fin en este caso es encontrar combinaciones de fuentes armoniosas. Esta herramienta se utiliza para obtener un conjunto de fuentes fácilmente coincidentes cuando entras en una página, y se puede cambiar y/o bloquear cualquiera de ellas antes de generar otras nuevas.

«Otra herramienta muy avanzada es Adobe Sensei, que está diseñada para hacer que los procesos exhaustivos y otras tareas sofisticadas se vean fáciles mientras consumen menos tiempo», explica Alberto de Torres. «La IA interna de Adobe es buena para detectar/entender ilustraciones humanas de arte o cualquier otro trabajo. Esto elimina las tareas repetitivas, ya que adivina la siguiente tarea o acción posible con el aprendizaje de los movimientos del usuario».

En este sentido, los servicios de contenido inteligente son capaces de agregar metadatos automáticamente a activos nuevos y existentes, puntuar la calidad de imagen con dimensiones profesionales como la armonía del color, la profundidad de campo, la regla de los tercios y el énfasis del objeto.

Adobe Sensei ayuda a ofrecer experiencias personalizadas en tiempo real, aprendiendo lo que quieren los clientes, identificando eventos significativos y decisiones personalizadas para el usuario.

«El punto común con estas herramientas es que se pueden crear cantidades aparentemente infinitas de variaciones. Ya se trate de colores, plantillas, iconos u otros elementos, la IA puede procesar a través de grandes cantidades de datos», afirma Alberto de Torres.

Como estamos viendo, las herramientas basadas en IA representan una gran oportunidad en el campo del diseño. Para cualquier profesional del ramo, aprovechar esta tendencia se puede convertir en una clave para el éxito. La formación adecuada, imprescindible en este ámbito, se puede conseguir en el Programa Superior en Inteligencia Artificial de ICEMD.

Inteligencia Artificial y Diseño: ¿qué pasará con los diseñadores?

Entonces, ¿qué significa esto? ¿Eliminará la Inteligencia Artificial una gran cantidad de trabajo innecesario y permitirá a los diseñadores crear mejores diseños respecto a lo que estaban haciendo? ¿Remplazará el trabajo de los diseñadores?

Que no cunda el pánico. Lo cierto es que el trabajo de un diseñador no desaparecerá, pero su enfoque sí puede cambiar. Por ejemplo, al eliminar ciertos tipos de tareas, el diseñador puede actuar como observador, llevando a cabo un trabajo más estratégico y de dirección de arte y centrarse en el usuario.

Al igual que la tipografía se apoderó de la edición impresa, la IA puede ser el próximo avance tecnológico que permita a los diseñadores centrarse en la innovación y el usuario final en lugar de realizar labores de trabajo manual.

Este cambio en el trabajo de los diseñadores traerá consigo las siguientes consecuencias:

  • La IA acelerará el proceso de desarrollo del producto/servicio.
  • A medida que el desarrollo se acelera, también los clientes tendrán nuevas expectativas sobre la línea de tiempo y el progreso.
  • Las herramientas de diseño y los flujos de trabajo tendrán que ser más veloces para adaptarse a un entorno más dinámico.
  • Las experiencias con la IA también deben diseñarse, tal vez como una nueva oportunidad de negocio.
  • La IA bien implementada puede reducir la necesidad de interfaz de usuario física/gráfica e interacción. Tan solo hay que pensar en los algoritmos predictivos que pueden tomar decisiones por nosotros.

A medida que la lista de nuevas aplicaciones es cada vez más larga, el diseño en general está en el principio de su transformación, convirtiéndose en una forma de trabajo mucho más basada en datos, automatizada y eficiente.

«El riesgo es que el diseño se convierta en algo muy homogéneo y pierda su dimensión humana, a medida que los diseñadores se convierten en guardianes de ideas impulsadas por la IA en lugar de usuarios de la tecnología como un sistema colaborador y como herramienta», explica Alberto de Torres.

«Es evidente que la inteligencia artificial está ganando rápidamente el poder de transformar la industria del diseño. Sin embargo, a pesar de los avances en esta tecnología, no puede reemplazar a los desarrolladores y diseñadores humanos porque carece de la habilidad esencial: la creatividad».

«No obstante, lo que sí puede hacer es ayudarnos a automatizar tareas repetitivas, ayudar a encontrar inspiración, mejorar la efectividad de esta automatización y nos permite enfocarnos en tareas más críticas», dice.

Por lo tanto, no hay razón para que los diseñadores se preocupen de que la IA va a tomar sus trabajos. No lo hará, al menos en un futuro previsible. Es muy posible que los humanos y las máquinas resulten ser la fuerza más efectiva en el diseño, por lo que es seguro afirmar que debemos aprender a usar esta tecnología y cómo puede ayudarnos a ser aún más eficaz y eficiente.

¿Quieres aprender a utilizar herramientas de Inteligencia Artificial para entrar en esta nueva era del diseño? Fórmate con el Programa Superior de Inteligencia Artificial de ICEMD.

→ ICEMD

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