NEKTIU

Visión 4.0: Haciendo más competitivo el negocio

Visión 4.0: Haciendo más competitivo el negocio



Las inversiones en industria 4.0 conseguirán aumentar realmente la competitividad de las empresas solo si utilizan nuevas palancas como ventaja competitiva. Es fundamental tener una visión estratégica para identificar los nuevos productos/servicios que se pueden ofrecer al mercado, así como los modelos de negocio relacionados. Las empresas deben evitar realizar inversiones que generarán poco valor real en el mercado. Siendo los enfoques metodológicos estratégicos para diseñar y desarrollar nuevos modelos de propuestas de valor y negocios digitalizados.

SITUACIÓN ACTUAL DE LA INDUSTRIA 4.0

Realizar inversiones tecnológicas adecuadas puede aumentar la tasa de productividad de las empresas, lo que permite una reducción del número de empleados y, por lo tanto, un aumento de su EBITDA. Pero estas inversiones pueden generar algunos efectos negativos. Muchos proyectos de industria 4.0 se basan en la reducción de los costes de explotación, que, aunque es importante el impacto en el EBITDA, si bien es necesaria, no constituye una palanca suficiente.

Se necesitan inversiones y enfoques de industria 4.0 que realmente sean capaces de aumentar la competitividad de nuestras empresas, que sean capaces de generar nuevas palancas más competitivas en “valor”. Estas palancas deben buscar la capacidad de desarrollar productos/servicios innovadores, diferenciadores, con mayor valor percibido por el mercado, y no solo utilizar las tecnologías 4.0 para aumentar la eficiencia de la producción de productos/servicios existentes en una estrategia ganadora.

PAPEL ESTRATÉGICO DE LA INDUSTRIA 4.0

Para desarrollar un enfoque estratégico con la visión 4.0 en tecnologías, es necesario tener conciencia de lo que pueden aportar las palancas estratégicas, organizativas y culturales. Así, la implementación de la cadena de valor vertical se integra con la “estrategia-organización-cultura-tecnología”, y horizontalmente también en “máquina-humano, virtual”.

En cuanto al modelo operativo de la empresa, debe ser analizado, y probablemente revisado de forma integrada en todas sus dimensiones: estructura, procesos de negocio, organización, gestión, cultura, sistemas y tecnologías.

Por lo tanto, se pueden habilitar las siguientes capacidades estratégicas:

• Capacidad para innovar la propuesta de valor combinando producto-servicio (“servitización”).

• Capacidad para personalizar productos en tiempo real y producir de forma flexible grandes volúmenes (“personalización masiva”).

• Capacidad para ofrecer a los clientes servicios de coingeniería, codiseño y cofabricación (“prosumership”).

• Capacidad para producir y entregar lo que se necesita, donde se necesita, cuando se necesita (“bajo demanda”).

• Capacidad para operar de forma integrada e interactiva con el ecosistema empresarial (“open business”).

• Capacidad para operar de manera “digitalizada” en todos los niveles de gestión y operación (“negocio inteligente”).

NIVELES DE MODELOS DE NEGOCIO

Respecto a los modelos de negocio basados en la “visión 4.0”, estos deben identificar la combinación de diferentes perspectivas/dimensiones: propuesta de valor (productos/servicios ofrecidos) y modelo operativo, tecnología.

El nivel más simple sería la digitalización del modelo de negocio existente a nivel de los procesos transaccionales, gerenciales y operativos actuales de la empresa. En este modelo operativo no cambia su estructura, pero su digitalización genera, de todos modos, ventajas y también un potencial aumento del negocio.

Un segundo nivel de digitalización sería en los procesos de relaciones comerciales y las transacciones con los clientes que van a permitir la activación de nuevos negocios, formados por nuevos servicios que pueden asociarse con los preexistentes, que se identifica con el término “servitización”. En este nivel, tecnologías como IoT, cloud, RFID, QR pueden apoyar la creación de nuevo valor por sí mismas, habilitando modelos de negocio con gestión integrada de todos los procesos e interfaces. Ejemplos serían la gestión remota de maquinaria, coches compartidos, pago automático de servicios, nuevos servicios digitales smart cities, la autogestión de seguros, etc.

Este segundo nivel de digitalización de los procesos de relación con el mercado/cliente puede transformarse en un “prosumer”, es decir, en un cliente que actúa proactivamente, pudiendo alcanzar diferentes niveles para gestionar o incluso diseñar un producto/servicio a medida. Por lo que se refiere a las nuevas tecnologías en este nivel: la fabricación aditiva, o 3D, los sistemas de coboting y la inteligencia artificial, que aportan una importante contribución a la personalización masiva.

El tercer nivel de digitalización para identificar posibles nuevos modelos de negocio estaría relacionado con el ecosistema en el que la empresa opera tradicionalmente. Es necesario mirar más allá de los límites tradicionales de los sectores empresariales y las cadenas de valor. A veces podría ser suficiente investigar qué oportunidades de negocio están presentes en el entorno de nuestros clientes. De hecho, en este caso, solo debemos cambiar la perspectiva: desde el ecosistema de nuestro sector hasta el ecosistema del cliente/mercado que actualmente está recibiendo nuestros productos/servicios.

Todo lo anterior está en continua evolución gracias a las posibilidades que ofrece el progreso de las tecnologías de digitalización. La capacidad clave en este nivel de enfoque estratégico es un análisis estratégico del ecosistema “ampliado” en el funcionamiento de la empresa.

Sea cual sea el nivel para el que se va a diseñar el modelo de negocio, debemos identificar los “elementos” necesarios y suficientes para llevar a cabo la combinación “estratégica-organizacional-tecnológica” más adecuada. Pero necesitamos, de todos modos, un proyecto que cubra todas las dimensiones necesarias, aunque de una manera muy pragmática y lo más rápido posible (el tiempo puede marcar la diferencia).

Las características del modelo de negocio deberán tener un modelo operativo integrable en el ecosistema de negocios a través de una lógica de “negocio abierto”, es decir, con mundos digitalizados. Este modelo operativo debería ser un sistema integrado de operaciones de extremo a extremo, capaz de interactuar vertical y horizontalmente de forma orgánica en su ecosistema cooperativo.

Desarrollando unidades operativas inteligentes (con capacidad de aprendizaje y mejora) que posean las siguientes habilidades/características básicas:

• Autonomía (capacidad de crear y controlar la ejecución de sus programas).

• Cooperación (capacidad de desarrollar planes con otras entidades de una manera mutuamente aceptable y de ejecutarlos).

• Oligarquía (capacidad de operar en un sistema para lograr objetivos compartidos con una jerarquía horizontal, que puede ser múltiple, variable y/o temporal).

Esta lógica básica es fundamental para darse cuenta de los niveles más avanzados del modelo operativo. 

Dadas estas características, podríamos identificar todas las dimensiones necesarias para generar el valor estratégico de la industria 4.0: tanto las estratégicas como las organizativas, las operativas y las que lo permiten, es decir, estructurales, culturales, gerenciales y tecnológicas. El mejor diseño es el que identifica la combinación de elementos que puedan garantizar la implementación integrada del modelo de negocio deseado.

Como conclusión, podemos decir que se debe desarrollar una “estrategia” equilibrada y personalizada para cada situación determinada de la empresa, con el fin de realizar unas inversiones específicas que sean efectivas y eviten un impacto negativo.

Más información:

Programa Superior en Internet de las Cosas e Industria 4.0:www.esic.edu/psici
Programa Superior en Inteligencia Artificialwww.esic.edu/psia

 

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp

Lo que la gente imagina de la Inteligencia Artificial es un robot antropomorfo y no que las farolas se encienden cuando se va el sol


Lo que la gente imagina de la Inteligencia Artificial es un robot antropomorfo y no que las farolas se encienden cuando se va el sol



Javier Lorente, director de desarrollo de negocio en España para el área de IoT y Big Data de Telefónica Tech, y Alberto de Torres, CEO de Nektiu, explican qué ha supuesto el desarrollo de esta tecnología en los distintos ámbitos de aplicación.

 

Javier Lorente, director de desarrollo de negocio en España para el área de IoT y Big Data de Telefónica Tech, y Alberto de Torres, CEO de Nektiu.

“A los que trabajamos en tecnología, la Inteligencia Artificial (IA) nos acaba llegando”. Con esta afirmación, el ingeniero de telecomunicaciones y director de desarrollo de negocio en España para el área de IoT y Big Data de Telefónica Tech, Javier Lorente, resume su proceso de acercamiento a esta disciplina, cuya irrupción en el día a día ha supuesto una revolución en todos los ámbitos, desde el sanitario hasta el de los negocios. Para el docente y CEO de la empresa Nektiu, Alberto de Torres, lo más llamativo de esta tecnología “es su carácter transformador y las capacidades que tiene para resolver problemas en todo tipo de sectores”.

“La transformación digital lo que hace es convertir las transacciones, que antes podían ser físicas o analógicas, en digitales, lo que genera un montón de información y de datos que pueden ser procesados por los sistemas para generar capacidad de decisión“, explica Lorente sobre el paso previo a la aplicación de la Inteligencia Artificial. Para el experto: “No va a haber negocio que no esté digitalizado y no va a haber negocio digitalizado que no pueda aplicar la IA. Lo más atractivo de este concepto es que puede aportar valor con un retorno de la inversión a cualquier proceso digitalizado”. “Cuando hablamos de IA, lo que la gente imagina es un robot antropomorfo que es capaz de hacer cosas. Sin embargo, cuando las farolas se encienden con un sensor al irse el sol, cada día a una hora distinta para ahorrar luz, eso es el extremo inferior de la IA”, explica.

“El estado de esta tecnología en España está, desde el punto de vista de la competencia global, algo por detrás al de otros países. Por desgracia, los servicios digitales a nivel mundial han estado liderados por otras naciones”, señala Lorente, aunque matiza: “Lo que hay en España son casos de éxito, de soluciones para aspectos concretos”. 

“Hablar de cómo ha afectado la aplicación de la IA sin hablar de digitalización es complicado. Ha afectado, fundamentalmente, en que las compañías están evolucionando hacia decisiones tomadas sobre datos de una forma más objetiva. Están ‘matematizando’ los procesos que antes se guiaban por la intuición. Esto no quiere decir que la intuición no sea todavía interesante, pero lo que cambia es la organización, la probabilidad de éxito en las decisiones”, indica el ingeniero de telecomunicaciones. Sobre su implantación en las empresas, afirma: “Lo complicado aquí es que una pequeña o mediana empresa sepa qué datos son relevantes para qué algoritmos. Hay algoritmos que requieren un desarrollo ‘ad hoc’ y eso no está al alcance de todo el mundo. Aun así, todas las compañías pueden aplicar la IA, aunque solo sea para mejorar la eficiencia energética de la oficina”.

“La formación es clave. Son muchas las competencias que se necesitan para conocer cómo, aplicando datos, se van a obtener los patrones que necesitamos para obtener un resultado”, indica De Torres, quien compagina su trabajo como CEO con el de profesor en la escuela de negocios ESIC. Para el docente, a la hora de elegir la mejor formación, “hay que tener claras las capacidades y saber para qué se quiere aplicar la tecnología, ya que la Inteligencia Artificial puede usarse de diferentes formas”. “Con el programa que comenzará este año en Zaragoza, y con el que en Madrid ya llevamos tres ediciones, hemos llegado a un equilibrio entre los conocimientos técnicos y no técnicos para explicar, en cuatro meses, herramientas prácticas y útiles que puedan aplicarse y con las que los perfiles de negocio entiendan mejor la parte de tecnología y cómo se monta un modelo de forma sencilla y sus variables”.

Sobre por qué las compañías deberían apostar por la aplicación de la IA, el CEO de Nektiu lo tiene claro: “El mercado va en ese sentido, el dato va a ser cada vez más importante, y quienes no lo tengan en cuenta no van a poder competir“. “La IA ayuda en la eficiencia de los costes, a impactar mejor en la experiencia de usuario de los clientes, en la personalización de la oferta, a ser más competitivo a la hora de posicionarse, a que los procesos sean más rápidos, con más información, y a que la toma de decisiones sea más efectiva”, remarca.

“La ética va a ser importante a la hora de aplicar todo esto. Ya se está hablando de algunas herramientas que funcionan como una certificación, como controles de verificación, que comprueban que, por ejemplo, en la información no ha habido sesgos. Tendrá que haber vías de comunicación para que el usuario sepa qué tiene delante. Si se regula mucho, se restringirá la aplicación de la IA, pero si no, no tendrá límites. Este es el reto que se presenta a nivel regulatorio”, concluye De Torres.

Sobre el posgrado

El posgrado en Inteligencia Artificial que ofrece ESIC es un curso pensado para dar un enfoque estratégico y global de cómo esta disciplina puede ayudar a cualquier negocio o departamento. Se trata de una formación adaptada y práctica tanto para un ingeniero como para un responsable de márquetin, ya que el punto fuerte de la IA es su gran adaptabilidad y aplicabilidad para cualquier área de negocio. Hay partes más técnicas, en las que se explica, por ejemplo, cómo funcionan las redes neuronales o el Deep Learning, pero también cuenta con una parte práctica, para poder sacarle un rendimiento económico a estas acciones. El equipo docente está formado por científicos de datos, directores generales, responsables de márquetin y ventas, entre otros perfiles.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp

El último grito entre las telecos: separar su negocio de infraestructuras para maximizar beneficios

El último grito entre las telecos: separar su negocio de infraestructuras para maximizar beneficios





Telefónica, Vodafone, Orange, Euskaltel han anunciado operaciones en las últimas semanas, para crear compañías propias de fibra o torres de telecomunicaciones en España y Latinoamérica, junto a fondos de inversión

 

La última moda entre las principales telecos europeas y, por supuesto, españolas consiste en la segregación de su negocio de infraestructuras para sacarle el máximo beneficio y eficiencia. El último episodio de esta tendencia la protagonizó, en la madrugada de ayer, Telefónica que informó de que había cerrado un acuerdo con la compañía Caisse de Dépôt du Quebec (CDPQ) para la constitución de una sociedad propia de fibra denominada «FiBrasil» compartida al 50% y que supondrá la inversión de 267 millones de euros por parte del fondo de inversiones canadiense. La intención declarada en otras operaciones similares es el monetizar esta infraestructura y expandirla por el país.

Este movimiento precedía a otro anterior de la compañía dirigida por José María Álvarez – Pallete en la vecina Chile, que cerraba el pasado 23 de febrero un acuerdo con el fondo de inversiones KKR, al que vendía el 60% de la filial de fibra «InfraCo» por 500 millones de euros, conservando una participación minoritaria del 40% en la nueva sociedad. Este cambio también incluía la apertura a terceros competidores de sus servicios. En el capítulo de torres, la teleco española vendía hasta 30.722 emplazamientos a American Towers Corporation (ATC) propiedad de Telxius por 7.700 millones de euros a mediados de enero en España, Alemania, Brasil, Perú, Chile y Argentina. Un montante con el que esperan poder reducir deuda. 

Para Alberto de Torres, profesor de ESIC y CEO de Nektiu, la operación de Telefónica en Brasil creará «un gigante de la fibra óptica» en aquel país y considera que esta estrategia «le ha salido bastante bien» en otras ocasiones como en Chile o Telxius. «Por eso, quieren repetir con la fibra óptica, eso sí da dinero y creo que han conseguido bastante por la transacción», ha apuntado este experto quien ve como principal ventaja que se puede compartir riesgos.

Por su parte, el socio responsable de Telecomunicaciones de KPMG en España Javier Arenzana ha apuntado que «es previsible que haya más operaciones de segregación de torres en Europa». Al respecto, ha recordado que «aún hay operadores importantes que deberán mover ficha» y no duda en hablar de «un movimiento de reordenación de la estructura del mercado» con los futuros líderes por definir. En este sentido, ha añadido que es «probable que el coste de las transacciones suba, pero también que la transición se acelere». 

Una tendencia acelerada

No es la teleco española la única en mover ficha, para sacarle más rendimiento a sus redes de fibra o a las torres de telecomunicaciones en las últimas semanas: Orange, en la estela de Telefónica y Vodafone, aprovechaba la presentación de los resultados del año pasado para anunciar la creación de Totem, su propia filial de torres. En concreto, la nueva sociedad integrará las 17.600 torres de la operadora gala en Francia y los 7.900 emplazamientos que posee en España. En cualquier caso, el CEO de Orange en España Jean- François Fallacher aseguró rotundo que «son activos críticos y queremos mantener el control» y recordó que esta segregación también se está produciendo en otros sectores como el hotelero.

La telco gala estima que las torres le supusieron en 2020 unos ingreso de 500 millones de euros y espera que la nueva filial le suponga rentabilidades de entre un 21% y un 30% a largo plazo. También la operadora vasca Euskaltel, anunciaba la semana pasada en la presentación de sus cuentas de 2020 que creará su propia filial de fibra «FibreCo» y que, con esta operación, esperaban ahorros anuales de unos 20 millones de euros. La telco se encuentra en pleno proceso de búsqueda de un nuevo inversor, al que vender el 50% de la nueva sociedad, y cuya identidad se conocerá en las próximas semanas.

Por su parte, Vodafone ha confirmado su intención de sacar a Bolsa a finales de este mes su negocio de torres – Vantage Towers– que creó a mediados del año pasado. Según informó la compañía hace unos día sentre el 1 de abril y el 31 de diciembre del año pasado han registrado una facturación de 945 millones de euros, un 30,7% más que los 723 millones ganados por este concepto en 2019. Todo ello , con un Ebitda de 814 millones , un 31,3% más.

Vantage Towers posee en la actualidad cerca de 82.000 emplazamientos en diez países, entre ellos España. Una cantidad que se ha visto reforzada por la incorporación del 50% de Cornerstone, la sociedad de torres conjunta entre Vodafone y Telefónica en Reino Unido y la adquisición de las torres de Wind Hellas en Grecia.

«Necesitan músculo financiero»

De Torres, profesor de ESIC y CEO de Nektiu, llama la atención también sobre la presencia habitual de fondos de inversión en estas transacciones (KKR, CDPQ, …): «Necesitan músculo financiero», ha apuntado añadiendo que «ninguna operación alrededor de la fibra ha salido mal». En su opinión, movimientos como el último de Telefónica en Brasil también apunta al futuro de Telefónica en Latinoamérica donde la expansión de la fibra puede dar lugar – especialmente en el gigante presidido por Jair Bolsonaro– a replicar el modelo español al otro lado del Atlántico desplegando la televisión junto a la fibra y ofreciendo más servicios a las empresas. «Saben que van a tener muchos más millones de hogares con fibra, por lo que tendrán más valor y luego podrán hacer caja para salir del negocio», describe este analista.

 

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp

Eulen profundiza en la digitalización del almacén de uno de sus clientes agroalimentarios


Eulen profundiza en la digitalización del almacén de uno de sus clientes agroalimentarios



El Grupo Eulen, especialista en la prestación de servicios a empresas, está realizando una Prueba de Concepto de Internet de las Cosas en una fábrica de un cliente especialista en la industria agroalimentaria, en la que se están digitalizando parte de la logística interna de dicha instalación.


A través de una empresa de base tecnológica Nektiu, se han sensorizado las carretillas de la zona de logística, permitiendo obtener la trazabilidad de todos los movimientos, así como tiempos de espera, zonas de saturación (mapas de calor) y determinar potenciales riesgos en los trabajadores. Como objetivos de mejora se pretende una optimización del proceso logístico que redunde en un mayor valor añadido al cliente en la productividad.

Leer más

Eulen apuesta por el IoT para mejorar la logística interna de sus clientes


Eulen apuesta por el IoT para mejorar la logística interna de sus clientes



La empresa tecnológica Nektiu ha sensorizado las carretillas de la zona logística de un cliente para mejorar la trazabilidad y obtener datos en tiempo real. 

iot eulen

El Internet de las Cosas es una de las tecnologías emergentes que más está creciendo en los últimos años, pues permite compartir todo tipo de datos.

El Grupo Eulen está realizando está probando la utilización del Internet de las Cosas en la fábrica de un cliente relacionado con los servicios logísticos, en la que se está digitalizando parte de la logística interna.

A través de la empresa de base tecnológica Nektiu, se han sensorizado las carretillas de la zona logística, para mejorar la trazabilidad de todos los movimientos y obtener datos sobre los tiempos de espera, zonas de saturación y potenciales riesgos para los trabajadores.

Esto le permite, a su vez, determinar las ubicaciones a tiempo real de las carretillas, reduciendo los riesgos laborales de los equipos. La prueba de concepto está siendo el mejor ejemplo de integración de la cultura y estrategia digital en el terreno a través de la metodología Lean.

El objetivo es seguir optimizando el proceso logístico para proporcionar un mayor valor añadido al cliente y potenciar la productividad de las instalaciones.

El Internet de las Cosas es una de las tecnologías emergentes que más está creciendo en los últimos años, pues permite compartir todo tipo de datos entre diferentes aplicaciones, dispositivos o máquinas industriales, por ejemplo, aumentando la eficiencia de los procesos y creando nuevas posibilidades de mejora y productividad.

La prueba de concepto en IoT en la planta de su cliente está sirviendo al grupo para seguir incorporando progresivamente tecnologías habilitadoras en sus procesos, con el fin de mejorarlos y optimizarlos, generando una mayor productividad y competitividad.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp